CMP 2014

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viernes, 14 de junio de 2019

Manejo perioperatorio del síndrome compartimental abdominal (SCAb)


El síndrome compartimental abdominalse refiere a la disfunción orgánica causada por la hipertensión intrabdominal (HIA). Puede estar infradiagnosticado porque afecta principalmente a pacientes en estado crítico en cuyo caso la disfunción orgánica se pueda relacionar a su enfermedad primaria. La HIA y el síndrome compartimental abdominal (SCAb) son dos entidades distintas.

Para la mayoría de los pacientes críticos se considera normal una presión intrabdominal (PIA) entre 5 y 7 mmH2O (7-10 cmH2O) estando esta directamente relacionada con el IMC. Los pacientes obesos mórbidos presentan PIA elevada de forma crónica en valores de hasta 10-15 mmHg (14-20 cmH2O) sin efectos adversos.

Presión de perfusión abdominal (PPA) = TAM – PIA

PPA es un mejor objetivo de resucitación que PIA. PPA ≥ 60 mmHg se correlaciona con mejoría de la supervivencia en HIA y SCAb.

HIA se define como PIA sostenida ≥ 12 mmHg (16 cmH2O). Se clasifica en:

Grado
mmHg
cmH2O
I
12-15
16-20
II
16-20
21-27
III
21-25
28-34
IV
>25
>34

La HIA hiperaguda es la que dura solo segundos producida al reír, toser, estornudar, pujar etc. Aguda es la que se desarrolla en horas (trauma, hemorragia). La subaguda se desarrolla en días (causas médicas). La crónica se desarrolla en meses (embarazo) o años (obesidad mórbida).

SCAb se clasifica también en: Primario, lesión o enfermedad abdominopélvica; secundario u originado fuera del abdomen (quemados, sepsis etc>).

En investigación SCAb se define como PIA > 20 mmHg (27 cmH2O) con o sin PPA < 60 mmHg que se asocia al desarrollo de disfunción orgánica.
En la clínica SCAb se define como HIA + disfunción orgánica sin un umbral determinado para la HIA. Los pacientes con PIA < 10 mmHg (14 cmH2O) no suelen desarrollar SCAb Aquellos con PIA > 25 mmHg (34 cmH2O) usualmente lo desarrollan. Y aquellos con PIA entre 10 y 25 mmHg (14-34 cmH2O) pueden o no desarrollarlo.

Al inicio del cuadro la complianza de la pared abdominal minimiza el aumento de la PIA con el aumento de la circunferencia abdominal, pero cuando se alcanza la circunferencia crítica la complianza de la pared cae bruscamente y la PIA se eleva.

La incidencia del SCAb varía dependiendo de los estudios entre el 1-14%.La mortalidad de los pacientes con SCAb avanzado es elevada entre 40-100%.

Etiología y factores de riesgo: SCAb ocurre en pacientes críticos con un amplio abanico de condiciones médicas y quirúrgicas.
- Quemaduras > 30% de superficie corporal
- Trasplante hepático
- Ascitis, hemorragia intraperitoneal
- Cirugía abdominal
- Patología retroperitoneal con el AAA roto
- Resucitación extensiva con fluidos (sepsis, postoperatorio)

Efectos sistémicos de la PIA elevada:
Todas las alteraciones relacionadas con la disminución del flujo vascular empeoran si el paciente está hipovolémico.
SNC:
- ↑ PIC
- ↓PPC
Cardiacos:
↓GC (especialmente si el paciente se encuentra hipovolémico recibe exceso de PEEP o desarrolla auto-PEEP)
↓ Retorno venoso
↓PVC y POAP
↓RVS
Pulmonar:
↑ Presión intratorácica
↑ Ppico
↑ Presión alveolar
↓ Complianza
↓PaO2
↑PaCO2
↑ Shunt
↑ Vd/Vt
↑ Riesgo de infección pulmonar
Gastrointestinal:
↓Flujo sanguíneo celíaco (PIA ≥ 40 mmHg (54 cmH2O))
↓ Flujo sanguíneo en la arteria mesentérica superior (PIA ≥ 10 mmHg [14 cmH2O)]
↓ Flujo sanguíneo de la mucosa (PIA ≥ 20 mmHg [27 mmHg])
↓ pH intestinal
Renal:
↓ Diuresis (oliguria con presiones ≥ 15 mmHg (20 cmH2O) y Anuria con presiones ≥ 30 mmHg (40 cmH2O))
↓ Flujo sanguíneo renal (compresión venosa que disminuye drenaje venoso, y vasconstricción arterial por el SNS y el eje RAA)
↓ Tasa de filtración glomerular
Hepático:
↓ Flujo sanguíneo portal
↓ Función mitocondrial
↓ Aclaramiento de lactato (PIA ≥ 10 mmHg [14 cmH2O])
Pared abdominal:
↓ Complianza
↓ Flujo sanguíneo de la vaina de los rectos.

Clínica:

La mayoría de los pacientes se encuentran intubados y sedados por lo que no serán capaces de comunicarse.

Los signos clásicos son: Distención abdominal, oliguria progresiva y aumento de presiones en el respirador, todos ellos muy inespecíficos. Las imágenes no son de gran ayuda en el diagnóstico por lo que es necesario para realizar el diagnóstico definitivo sospechar la entidad y medir la PIA.

Existen múltiples formas de medir PIA, la más usada es la medición intravesical. La pared de la estructura hueca actúa como una membrana que transmite la presión.
Para que la tendencia de la medición sea precisa la posición del cabecero del paciente debe ser la misma (preferiblemente < 20º), el cero de presión se debe realizar en el punto que corta una línea horizontal trazada desde el ombligo hasta la línea media axilar, en espiración y sin que el paciente realice contracción de los músculos abdominales.
La medición intravesical puede no ser precisa en presencia de adherencias peritoneales, hematoma pélvico, fractura pélvica, packing abdominal, vejiga neurogénica. En otras palabras cualquier alteración que limite el movimiento libre de las paredes vesicales.
Existen kits comerciales para medir PIA, pero en caso de no contar con ellos se puede realizar la medición con material encontrado frecuentemente en las UCIs.
Se debe clampar la sonda de Foley del paciente a nivel de la bolsa de recolección. A través del puerto de aspiración (variable dependiendo del modelo de sonda) se inyectan 25 ml de SSF estéril dentro de la vejiga. Se conecta al puerto de aspiración una aguja 18 Ga. a un transductor de presión. En modelos modernos de sonda el transductor se puede conectar al puerto de aspiración directamente sin necesidad de la aguja.

El diagnóstico definitivo consiste en presencia de HIA sostenida, disfunción orgánica progresiva a pesar de la resucitación, y mejoría tras la descompresión.

Tratamiento:

El tratamiento definitivo es la descompresión quirúrgica del abdomen y el tratamiento de la causa desencadenante.
La mayoría de los autores coinciden que con presiones > 25 mmHg (34 cmH2O) es mandatorio descomprimir. No existe consenso claro con presiones entre 15 y 25 mmHg (20 – 34 cmH2O). Muchos coinciden que con PIA > 20 mmHg (27 cmH2O) se debe descomprimir.

Otros autores defienden que el umbral debe ser la PPA. Una presión de perfusión abdominal < 50 mmHg predice mejor la mortalidad que la PIA.

En todos los pacientes se debe realizar terapia de soporte:
- Evacuar colecciones intrabdominales de forma percutánea cuando sea posible (ascitis, hematomas, abscesos),
- Evitar balances hídricos positivos.
- Drenaje nasogástrico y rectal (sin embargo la distensión abdominal por estas causas no es la causa probable del SCAb).
- Reducir elevación de cabecero a < 20º para favorecer retorno venoso, incluso cuando esto va en contra de las medidas para reducir la neumonía asociada a VM.
- Ventilación protectiva e hipercapnia permisiva


Lectura recomendada:
- Malbrain, Manu LNG, et al. "Results from the international conference of experts on intra-abdominal hypertension and abdominal compartment syndrome. I. Definitions." Intensive care medicine 32.11 (2006): 1722-1732.
- De Waele, J. J., et al. "Decompressive laparotomy for abdominal compartment syndrome." British Journal of Surgery 103.6 (2016): 709-715.

jueves, 9 de mayo de 2019

Íleo paralítico postoperatorio


Definición:

No existe una definición globalmente aceptada de íleo paralítico. En el postoeratorio de cirugía abdominal la presencia de dismotilidad se acepta como normal por:

- 0-24 horas en intestino delgado
- 24-48 horas en estómago
- 48-72 horas en colon

Actualmente se creé que el estómago y el intestino delgado recuperan su función normal en pocas horas, razón por la que el inicio de la tolerancia oral se realiza de forma temprana.

Existe el consenso general de que cierto grado de íleo paralítico existe como respuesta fisiológica a la cirugía abdominal. Lo importante es saber diferenciar esta condición benigna de la obstrucción mecánica, la dehiscencia de sutura, las colecciones abdominales y de otras complicaciones postoperatorias.

Se debe tener en cuenta que las partes más afectadas son las manipuladas quirúrgicamente y que el tiempo quirúrgico (que se deriva en tiempo de manipulación) se asocia al grado de disfuncionalidad.

Se suele hablar de íleo prolongado cuando la clínica se extiende por más de 3-5 días en el postoperatorio dependiendo del tipo de cirugía. En la mayoría de los artículos usan 3-6 días en el postoperatorio para definir el íleo.


Fisiopatología:

La dismotilidad gastrointestinal se relaciona a uno o más de los siguientes mecanismos: inflamación (manipulación de asas), Reflejos neurales inhibidores (aferentes espinales que incrementan la actividad simpática) y péptidos neurohumorales (óxido nítrico, polipéptido intestinal, sustancia P actúan como neurotransmisores  inhibitorios intestinales).

Incidencia: Cirugía de colon 12-15%; histerectomía: 3%; cistectomía: 9,9%.

Factores de riesgo:

- Cirugía abdominal o pélvica prolongada
- Cirugía gastrointestinal inferior
- Cirugía abierta
- Retraso en el inicio de la nutrición enteral
- Colocación sistemática de SNG
- Inflamación intrabdominal (peritonitis)
- Colecciones intrabdominales
- Neumonía
- Sangrado intra y postoperatorio, que requiera de transfusiones
- Uso de opioides perioperatorio
- Obesidad (controvertido)
- Otras condiciones médicas: IAM, diabetes, enfermedad de Parkinson, epilepsia, hipokalemia
- Fármacos crónicos: verapamilo, diltiazem, clonidina antineoplásicos, paroxetina, haloperidol Amitriptilina anti H1 etc…

Clínica:

La clínica que se ha usado para definir al íleo también es muy variable: ausencia de movimientos intestinales, ausencia de flatos o deposiciones, náuseas y vómitos que requieran detener la ingesta oral, distensión abdominal, dolor abdominal difuso y persistente.

Analítica: Sirve para orientar hacia causas reversibles:
Hb: hemorragia
Leucocitos: infección abdominal, colección, isquemia
Iones: hipokalemia es causa de íleo, hipomagnesemia es causa de hipokalemia
Creatinina y urea: uremia es causa de íleo
Amilasa, lipasa: pancreatitis postoperatoria
Enzimas hepáticas/fosfatasa alcalina: disfunción biliar postoperatoria.

- Radiografía simple de abdomen en supino,

TC abdominal en casos en que se sospeche complicación abdominal importante o no se pueda distinguir entre íleo y alguna complicación.

Diagnóstico diferencial

Diferenciar íleo de obstrucción es fundamental. Una diferencia característica es que la obstrucción en ocasiones se asocia recuperación inicial de la funcionalidad intestinal y de la ingesta oral temprana a lo que se le sigue inicio de clínica de íleo, mientras que los pacientes con íleo paralítico no recuperan inicialmente la función intestinal normal. La aparición de defensa localizada, taquicardia, fiebre y signos de irritación peritoneal sugiere perforación, dehiscencia, isquemia etc…

Comparación entre íleo y obstrucción de intestino delgado:

Signo/síntoma
Íleo
Obstrucción
Distensión abdominal
Puede estar presente
Puede estar presente
Ruidos hidroaéreos
Disminuidos o ausentes
Ausentes o de lucha
Ausencia de deposiciones
Puede estar presente
Puede estar presente
Dolor
Leve y difuso
Moderado a severo, tipo cólico
Peritonismo
Ausente
Puede estar presente
Rx de abdomen
Asas dilatadas; gas > líquido
Asas dilatadas; líquido > gas, signo de pila de monedas
fiebre, taquicardia
Ausente
Sospecha de perforación
Vómitos
Puede estar presente
Puede estar presente contenido biliar o fecaloideo posible


Tratamiento:

Existen medidas útiles y medidas que han demostrado no serlo o que su utilidad aún no está clara. Las medidas más útiles son las preventivas, entre las que se encuentran:

- Analgesia epidural debe dejarse 48-72 horas para que sea efectiva. Añadir bajas concentraciones de opioides no afecta negativamente el efecto de la epidural. En cirugía laparoscópica el TAP block parece ser eficiente.
- Cirugía mínimamente invasiva
- Limitar las incisiones y la manipulación de las vísceras
- Limitar la fluidoterapia (Balance cero)
- Protocolo ERAS.

El antagonista periférico de receptores Mu (alvimopan) no está comercializado en España, en USA ha demostrado resultados prometedores.

Medidas que no han demostrado efectividad: masticar chicle, café, Los procinéticos habituales usados en REA metoclopramida, eritromicina, neostigmina etc, deambulación precoz (solo ha demostrado disminuir episodios de trombosis).

Los inhibidores selectivos COX-2 presentaron buenos resultados inicialmente pero su uso está contraindicado por su asociación a dehiscencia de suturas.

Íleo en la REA, ¿qué hago?

- Control adecuado del dolor ahorrando opioides (valorar técnicas regionales),
- Fluidoterapia adecuada (buscar balance neutro) y mantenimiento de iones,
- Descanso gastrointestinal (permitir sorbos de líquidos claros. Al recuperar ruidos y mejorar clínica iniciar dieta líquida),
- Colocar SNG en pacientes con náuseas y vómitos abundantes o en aquellos en que en la Rx se observe distensión gástrica (no colocar SNG de manera sistemática)

lunes, 22 de octubre de 2018

Guías de Tokio 2018 (TG18) sobre el manejo de la colecistitis aguda


Grado I (leve): no cumple criterios de grado II o III / colecistitis en paciente sano sin disfunción orgánica, lo que hace la colecistectomía segura y de bajo riesgo.

Grado II (moderada): Colecistitis con alguno de los siguientes
-        Leucos > 18.000
-        Masa palpable y dolorosa en hipocondrio derecho
-        Síntomas de > 72 horas
-        Inflamación local acentuada (colecistitis gangrenosa, absceso pericolecístico, absceso hepático, peritonitis biliar, colecistitis enfisematosa)

Grado III (severa): Colecistitis con alguno de los siguientes
-        Disfunción cardiovascular (dopa ≥5 mcg/kg/min o nora a cualquier dosis)
-        Disfunción neurológica (↓ nivel de conciencia)
-        Disfunción respiratoria (PAFI <300)
-        Disfunción renal (oliguria, creatinina >2 mg/dl)
-        Disfunción hepática (INR > 1,5) (Bilirrubina ≥2)
-        Disfunción hematológica (Plaquetas < 100.000)

En TG18 lo que está en negrita se considera factores de riesgo de mortalidad por lo que si el paciente lo presenta lo ideal es realizar primero drenaje (leer más abajo). Por otra parte la disfunción CV y la RNL son consideradas de buen pronóstico y que responden bien al tratamiento de soporte por lo que no contraindican la cirugía precoz

TG18 Propone el siguiente tratamiento quirúrgico

- Grado I y grado II Se usa Charlson ≥ 6 y ASA ≥ 3 como factores de riesgo quirúrgico elevado, en estos casos iniciar tratamiento de soporte, y retrasar la colecistectomía. Si Charlson < 6 y ASA < 3; colecistectomía precoz. Recordar que en el grado II es importante la experiencia del cirujano.

- Grado III si hay alguno de los siguientes factores de riesgo: 1) Disfunción neurológica, 2) disfunción respiratoria o 3) Bilirrubina ≥ 2; realizar drenaje percutáneo. Si no hay ninguno de los anteriores pero Charlson ≥ 4 o ASA ≥ 3, también ir a drenaje primero. Si los factores de riesgo son negativos y Charlson < 4 y ASA < 3 y además cirujano experimentado, se podría hacer colecistectomía precoz.

Mientras se considera la cirugía poner antibióticos, fluidoterapia, tratar hipoxemia, alteraciones hemodinámicas y corregir alteraciones electrolíticas.

No hay consenso de cuando operar la vesícula después de hacer drenaje.


Mori Y, Itoi T, Baron TH, Takada T, Strasberg SM, Pitt HA, Ukai T, Shikata S, Noguchi Y, Teoh AY, Kim MH. Tokyo Guidelines 2018: management strategies for gallbladder drainage in patients with acute cholecystitis (with videos). Journal of Hepato‐biliary‐pancreatic Sciences. 2018 Jan;25(1):87-95

viernes, 12 de diciembre de 2014

Manejo perioperatorio de la obesidad mórbida

Manejo perioperatorio de la obesidad mórbida

Sesión realizada por: Sheila Santidrian Bernal.

   En los últimos años ha habido importantes avances en la cirugía bariátrica. Hoy se realizan casi exclusivamente a 2 procedimientos, y en la mayoría de las ocasiones por vía laparoscópica:

        1) Bypass gástrico en Y de Roux: en pacientes con IMC < 50 kg/m2, < 55 años y sin comorbilidades importantes.
        2) Gastrectomía vertical: en pacientes con IMC > 50 kg/m2, > 55 años y con patología cardiopulmonar o renal severa asociada.

   El  paciente con obesidad mórbida presenta una serie de cambios fisiopatológicos  respiratorios (disminución de la CRF, alteración de la relación V/Q) y cardiovasculares (disfunción diastólica, hipertrofia del VI) que desde el punto de vista anestésico constituyen un importante desafío.

    Además, es muy común en estos pacientes la presencia de SAOS (Síndrome de apnea obstructiva del sueño), que por si sola constituye un factor de riesgo de la aparición de complicaciones perioperatorias. Es habitual que esta patología se encuentre infradiagnosticada a la hora de la consulta preanestésica por lo que debemos estratificar el riesgo de presentar SAOS de este tipo de pacientes (cuestionario STOPBANG).

    Al programar una cirugía  bariátrica debemos contar con los medios adecuados para el manejo de estos pacientes. El llamado "Pack obesidad" consiste en mesa quirúrgica, cama  y sillón postoperatorios que soporten gran peso, aguja epidural larga etc...

    La vía aérea también puede constituir un gran reto. Tres factores se han relacionado con VAD: 1) Mallampati III-IV, 2) IMC: > 50 kg/m2 y 3) paciente varón. En estos casos se debe pensar en la intubación despierto mediante fibroscopio. La posición "HELP" puede ser de gran ayuda.


    El manejo de los anestésicos debe hacerse teniendo en cuenta la farmacocinética, así en fármacos lipofílicos  debemos usar el peso real del paciente y en fármacos hidrofílicos el peso ideal. El desflurano por tener menos acumulación en tejido adiposo puede ser más beneficioso que el sevoflurano. 

    Otra medida a tener en cuenta es el reclutamiento alveolar tras la inducción y conseguir PEEP óptima para disminuir la aparición de atelectasias. Respecto a la fluidoterapia intraoperatoria, esta sigue siendo motivo de debate. Parece no haber diferencias entre el abordaje liberal y el restrictivo.

    Durante el postoperatorio es fundamental la  fisioterapia respiratoria, para prevenir la aparición de complicaciones pulmonares. Para esto se debe procurar una posición semisentada en cama, sentar al sillón al paciente tan pronto sea posible y una analgesia adecuada. Existe debate entre la epidural y los opiodes sobre todo en cirugía laparoscópica.



   La evolución del manejo de estos pacientes en los últimos años ha convertido la cirugía bariátrica en un procedimiento menos invasivo y agresivo, con una recuperación más rápida y menos tiempo de hospitalización, lo que nos hace plantear  la posible aplicación de un protocolo tipo "ERAS", sin embargo no deja de ser un procedimiento quirúrgico de alta complejidad donde el riesgo de complicaciones postoperatorias es alto, por lo que se debe estudiar muy bien los "pros" y "contras".