CMP 2014

CMP 2014

miércoles, 15 de marzo de 2017

Protocolo de uso de citrato en hemofiltración

Dr. Gonzalo Tamayo
Unidad de Reanimación Hospital Universitario de Cruces

La heparina no fraccionada es el anticoagulante más utilizado en técnicas de sustitución renal por su bajo coste y facilidad de uso. Sin embargo, su efecto sistémico supone un aumento del riesgo de sangrado, especialmente elevado en pacientes críticos con lesiones hemorrágicas o trastornos de la coagulación asociados.

El uso de citrato para la anticoagulación regional de circuitos de depuración extracorpórea ha demostrado prolongar significativamente la vida útil de los filtros, aumentando la eficacia de la técnica, al tiempo que disminuye el riesgo de complicaciones hemorrágicas y la necesidad de transfusión de hemoderivados.

Las principales guías de práctica clínica recomiendan el uso de técnicas de anticoagulación regional con citrato como primera opción si no existe contraindicación.

El citrato es un anión del ácido cítrico capaz de formar complejos estables con cationes divalentes como el calcio y el magnesio. De este modo, el citrato actúa como un agente anticoagulante al quelar el calcio iónico plasmático, cofactor esencial de varias etapas de la cascada de la coagulación.

En un sistema de anticoagulación regional, el citrato se infunde a la entrada del circuito extracorpóreo a un ritmo de perfusión acoplado al flujo de sangre para conseguir una concentración de 3 mmol/L. Las membranas del filtro son permeables al citrato, por lo que un 30-70% de los complejos citrato-calcio se elimina en el efluente. Para restaurar los niveles de calcio iónico y la capacidad de coagulación, se infunde una solución de calcio a la salida del circuito antes de retornar la sangre al paciente.

El uso de esta técnica de anticoagulación regional exige la utilización de un protocolo que asegure el correcto acople de los flujos de sangre y citrato, así como la reposición de calcio; y permita la monitorización estrecha de los niveles sistémicos de calcio y bicarbonato, adaptando la técnica a la capacidad de metabolizar citrato del paciente.

Indicaciones:

1. Pacientes con elevado riesgo hemorrágico (hemorragia cerebral, sangrado activo, trastornos de la coagulación, etc).
2. Pacientes en periodo postoperatorio inmediato.
3. Trombocitopenia inducida por heparina.
4. Coagulación de 2 filtros /24h tras optimizar anticoagulación convencional con heparina.

Contraindicaciones relativas:

1. Insuficiencia hepática severa.
2. Lactoacidosis severa > 80 mg/dl.
3. Terapia intermitente (ratio coste / beneficio desfavorable).


A continuación dejamos los enlaces para descargar el protocolo completo así como una calculadora en formato Excel para el cálculo correcto de los parámetros de hemofiltración y de flujos de citrato




sábado, 4 de marzo de 2017

Procalcitonina: Uso racional y protocolizado

La Procalcitonina (PCT) es un biomarcador de infección grave relativamente reciente. PCT es la prohormona de la calcitonina, pero su secreción en presencia de infección y sepsis es regulada de manera diferente a la actividad de la hormona madura, siendo liberada en grandes cantidades por gran mayoría de tejidos. Es producida en respuesta a endotoxina o mediadores liberados en la respuesta a infecciones bacterianas (p. ej., IL-1, IL-6 y TNF-α), y tiene una fuerte correlación con la severidad y extensión de la infección.

PCT tiene un perfil cinético superior al de Proteína C Reactiva (PCR). Se empieza a elevar en las primeras 4 a 12 horas tras la estimulación y sus niveles circulantes se reducen diariamente (cada 24 horas) a la mitad una vez que la infección es controlada por el sistema inmune del hospedador o por la terapia antibiótica. Comparado con los otros biomarcadores disponibles actualmente, es capaz de discriminar relativamente la sepsis de la inflamación sistémica de otro origen con una sensibilidad y especificidad de 70% y 80% respectivamente. Los niveles de PCT también se correlacionan con la severidad de la infección y con la carga bacteriana.

Este marcador ha sido muy estudiado en años recientes existiendo actualmente evidencia de que su uso como guía para iniciar y finalizar la terapia antimicrobiana en el paciente con sepsis bacteriana es capaz de disminuir el uso de antibióticos en una media de 2 días sin aumentar la mortalidad o incluso pudiendo disminuirla.

Sin embargo PCT no es el biomarcador perfecto, y no es el Gold Standard del diagnóstico de sepsis, por lo que su uso indiscriminado, puede convertirse en un factor de confusión a la hora del diagnóstico de esta entidad si no se toma en cuenta tanto su cinética como los posibles factores no infecciosos que alteran sus valores basales


Teniendo en cuenta lo previamente expuesto hemos diseñado en conjunto con el servicio de Análisis Clínicos un protocolo para el uso correcto de PCT en la Unidad de Reanimación, basado en la evidencia disponible actualmente.



El algoritmo expuesto guía la determinación de PCT en pacientes con sospecha de sepsis. Además hacemos énfasis en 3 reglas adicionales para hacer un uso racional del biomarcador:

1) No pedir PCT a los postoperatorios de cirugía programada. No pedir PCT al colon, al Whipple a la craneotomía etc.
2) No pedir 2 determinaciones de PCT en un intervalo menor a 24 horas. La cinética del marcador hace que esto no sea rentable. (Hay una excepción a esto, ver algoritmo)
3) En pacientes crónicos no pedir PCT a menos que tengan proceso séptico activo. Es decir no se debe pedir PCT diaria a los pacientes solo por llevar muchos días en REA, sino cuando se sospeche sepsis o cuando estén sépticos.

Aunque este algoritmo está diseñado específicamente para el paciente crítico quirúrgico (Unidad de Reanimación), puede ser adaptable a otras unidades haciendo pequeñas modificaciones especialmente en el punto de corte de valor positivo de PCT dependiendo del tipo de paciente (paciente crítico médico, paciente renal crónico, paciente neutropénico). Es importante destacar que los puntos de cortes se han seleccionado de forma arbitraria basado en evidencia previa, y que en el futuro estos puntos de corte pueden ser modificados tras el análisis de la adherencia al protocolo así como de los resultados obtenidos al aplicarlo.

El siguiente paso consistirá en realizar un protocolo de desescalado antibiótico que se adapte a nuestra unidad, debido a que la evidencia sobre la seguridad de guiar la terapia antimicrobiana con PCT va en aumento, al punto que en las nuevas guías de la SSC 2016 sugieren que se puede hacer, eso si, con un nivel de evidencia bajo (Nivel 2C).

Descargar diapositivas (PDF)

Descargar protocolo (PDF)

miércoles, 1 de marzo de 2017

Sevoflurano tópico en heridas

Los anestesistas empleamos de manera rutinaria el sevoflurano por vía inhalatoria para inducir o mantener un estado de hipnosis en los pacientes. 

Además de su efecto hipnótico, ha sido descrito cierto efecto analgésico a nivel central cuando es administrado por vía inhalatoria, pero en general se considera que carece de efecto analgésico a nivel periférico.

La intención de esta entrada es matizar esta última afirmación, pues cada vez hay más pruebas clínicas de que sí posee efecto analgésico periférico, si bien el punto clave radica en el modo de administración. El sevoflurano se presenta en estado líquido, ciertamente un líquido muy volátil, pero líquido al fin y al cabo, y como líquido que es puede ser irrigado directamente sobre el lecho de una herida compleja.

La irrigación directa de sevoflurano sobre el lecho de una herida dolorosa produce un efecto analgésico que presenta tres características notables: 

1) Generalmente este efecto aparece en escasos minutos, y esta rapidez de acción es muy conveniente en ambientes laborales sobrecargados. 
2) El efecto analgésico puede ser lo suficientemente intenso como para permitir el desbridamiento quirúrgico de una herida. 
3) La duración de este efecto analgésico suele ser prolongada, habitualmente por espacio de varias horas en el caso de las heridas crónicas; es evidente que este efecto analgésico prolongado reducirá la necesidad de los pacientes de tomar otro tipo de analgésicos sistémicos, sean antiinflamatorios o sean opioides, por lo que lógicamente se reduce la probabilidad de aparición de los efectos adversos asociados al empleo de estas familias de analgésicos sistémicos. 

Estas características analgésicas ya habían sido anteriormente comentadas en la revista blog AnestesiAR, pero la publicación desde entonces de más experiencias clínicas provenientes de otros centros hospitalarios ofrece validez externa a estas afirmaciones.

Además del evidente efecto analgésico sobre heridas dolorosas, es probable que la irrigación de sevoflurano también ejerza un efecto antimicrobiano en heridas sobreinfectadas. En estudios in vitro ha sido objetivado que tanto el éter como sus derivados halogenados, incluido el sevoflurano, presentan propiedades antimicrobianas en función de las condiciones particulares del experimento realizado. Además de las comunicaciones de numerosos experimentos in vitro, también existen algunas comunicaciones acerca del exitoso empleo clínico del éter como antimicrobiano en heridas infectadas en la era preantibiótica. Desconocemos el motivo por el que este tipo de tratamiento cayó en desuso, pero esta posible indicación ha resurgido con la publicación de dos casos clínicos de heridas infectadas complicadas que fueron curadas exclusivamente con irrigaciones de sevoflurano.

Además de los ya comentados efectos analgésico (cierto) y antimicrobiano (probable), también se discute si la irrigación de sevoflurano pudiera favorecer la cicatrización de las heridas. De ser cierto, este eventual efecto cicatrizante pudiera ser atribuido de manera indirecta a los efectos analgésico (por permitir mejores desbridamientos) y antimicrobiano (por eliminar la carga microbiana), pero también pudiera ser atribuido a un efecto vasodilatador directo del sevoflurano sobre los capilares del lecho de la herida.

Todo aquel lector-anestesista curioso que haya quedado con ganas de profundizar en esta novedosa indicación, especialmente si se dedica a dolor o a críticos, puede acudir a saciar su ansia de conocimiento este próximo sábado día 4 de marzo de 2017 a Albacete a la celebración de la primera reunión multidisciplinar de aplicación tópico de sevoflurano en heridas.



Manuel Gerónimo Pardo, MD, PhD

sábado, 25 de febrero de 2017

Itinerario Docente Residentes de Anestesia 2017

Hace dos años publicamos el borrador del itinerario docente de nuestro servicio. Actualmente dicho documento ha sido completado y actualizado.  

Nuestro Itinerario Docente se ha basado en la docencia en otro hospitales, el borrador del programa de cinco años realizado por las secciones de docencia y cuidados intensivos de la Sociedad Española de Anestesiología y Reanimación (SEDAR), las recomendaciones de la Sociedad Catalana de Anestesia, y las recomendaciones de la Sección de Docencia de la SEDAR.

En él se plasma toda la información pertinente a la realización de la Residencia de Anestesiología y Reanimación en nuestro hospital, como por ejemplo el programa de la especialidad y las competencias y objetivos a alcanzar, así como los métodos e instrumentos que se utilizan para ser alcanzados. También se puede encontrar información relevante sobre las rotaciones, guardias y sesiones.


Añadimos al itinerario el Documento de Acogida al Residente, de vital importancia para los nuevos residentes que empiezan a realizar la especialidad de Anestesia en el Hospital de la Princesa.

Por último toda esta información se puede encontrar también en la Web Oficial del Hospital Universitario de La Princesa.



jueves, 23 de febrero de 2017

Manejo anestésico del código ictus

Las enfermedades cerebrovasculares suponen un problema socio-sanitario debido a su elevada prevalencia, discapacidad y alteración en la calidad de vida de las personas que lo sufren.

Este trastorno circulatorio cerebral puede alterar de manera transitoria o permanente el funcionamiento de una o varias partes de encéfalo, siendo el tiempo hasta la reinstauración de la circulación el principal factor pronóstico. En esto radica la importancia de implementar estrategias diagnóstico-terapéuticas que agilicen el proceso.

Se denomina CODIGO ICTUS al procedimiento de actuación sanitaria prehospitalaria basado en el reconocimiento precoz de los signos y síntomas del ictus de probable naturaleza isquémica, con la consiguiente priorización de cuidados y traslado inmediato por parte de los Servicios de Urgencia a un hospital con Unidad de Ictus de aquellos pacientes que, por sus condiciones clínicas, puedan beneficiarse de una terapia de reperfusión y de cuidados especiales en una unidad de ictus.

Para poder instaurarse la revascularización es necesario haber descartado por prueba de imagen que no se trata de un ictus hemorrágico, siendo la prueba diagnóstica de elección,  por su rapidez y mayor disponibilidad en todos los hospitales, la TAC craneal simple.

Las nuevas evidencias científicas demuestran el beneficio del tratamiento endovascular (en concreto, trombectomía mecánica con dispositivos de tipo stent recuperables), cuando se aplican a los pacientes con  oclusión de un gran vaso y llevan menos de 6 h desde el inicio de la clínica. Esto no significa que otros casos sean también subsidiarios de este tratamiento,  pero el grado de recomendación y nivel de evidencia científica de beneficio de estas maniobras es menor. 

Dada la eficacia demostrada de las fibrinólisis dentro de las 4,5 h, ésta debe ser el tratamiento inicial en todos los pacientes que cumplan criterios y no presenten contraindicación.

Con respecto al tipo de anestesia no se especifica en el protocolo del código ictus, solo se recomienda contar con un anestesista/intensivista. El procedimiento anestésico dependerá de la situación individual de cada paciente y será consensuado entre el neurólogo, el neurorradiólogo y el anestesista.

En el éxito de la reperfusión, no solo juega un papel importante el tiempo, sino también las condiciones hemodinámicas del paciente, de las que depende el área de penumbra para ser un tejido recuperable.  Aunque aún no se ha podido determinar la cifra exacta de tensión arterial (TA) óptima, sí se sabe que los pacientes se benefician más cuando su TA se mantienen en el límite alto de la normalidad antes de la reperfusión, tolerándose TA algo más bajas posreperfusión.

Dentro del apartado anterior, deberíamos considerar la normoventilación, pues tanto la hipercapnia, como la hipocapnia producen alteración en el diámetro de los vasos. Situaciones de hiperemia en el contexto de hipercapnia, favorecerán el edema y aumentaran el riesgo de sangrado y la isquemia se verá favorecida si existe vasoconstricción secundaria a hiperventilación.

Otras medida importante a tener en cuenta es poder evaluar los resultados clínicamente lo antes posible, para poder detectar complicaciones. Así que se intentará que sea lo más breve posible el tiempo que se mantenga a los pacientes sedados y en ventilación mecánica.

Más medidas como evitar la fiebre e hiperglucemia son importantes, así como mantener la homeostasis (Hb, iones, pH,….)


Para terminar resaltar la importancia de la comunicación y traspaso de información entre todos los profesionales  involucrados en este procedimiento.

Dra. Mª Gloria Hernández Arias. 

lunes, 20 de febrero de 2017

Novedades en Cristaloides: Soluciones balanceadas

Dr. Rafael Uña Orejón. Hospital Universitario La Paz

  • Introducción

La fluidoterapia intravenosa constituye una de las medidas terapéuticas más importantes y frecuentes utilizadas por los anestesiólogos, intensivistas, cirujanos etc... Su objetivo es la reposición de agua del organismo y corregir las alteraciones de electrolitos y del equilibrio ácido-base, hecho habitual en pacientes quirúrgicos.

  • Dinámica de fluidos entre los diferentes compartimentos.

De la ecuación de Starling al “ glicocálix”
El agua y electrolitos del organismo se encuentran distribuidos en distintos compartimentos en constante equilibrio. El trasiego de líquidos entre los diferentes compartimentos viene determinado por la ecuación clásica de Starling
Sin embargo, este enfoque tradicional ha variado desde que se descubrió, gracias al microscopio electrónico, otra estructura por encima de la célula endotelial:”el glicocálix”.
El daño del glicocálix justifica el paso de agua, solutos y macromoléculas al intersticio y se asocia con edemas y depósito de proteínas y de macromoléculas en órganos como las células endoteliales, el hígado, el bazo, la piel, el músculo y el riñón. El glicocálix se daña por la inflamación, la hipervolemia, isquemia-reperfusión e hipoxia.



Objetivos de la fluidoterapia. ¿ Qué líquido administrar ¿
 La solución a emplear dependerá del compartimento que deseemos reponer. La hidratación y reposición de electrolitos del líquido intersticial se debe realizar con cristaloides isotónicos balanceados para ello se debe valorar las pérdidas insensibles debidas a la exposición quirúrgica (0.5-1 ml/Kg/h) y el volumen de diuresis. El ayuno preoperatorio no necesita reposición y el tercer espacio no es real.
En los pacientes con disminución del volumen circulante eficaz, es decir perdidas intravasculares, hipovolemia e hipoperfusión, se realiza la reposición vascular con fluidos para aumentar la precarga. Si el paciente se encuentra en la parte izquierda ascendente de la curva de Frank Starling, la administración de volumen aumentara el volumen sistólico, el GC, la perfusión tisular y la entrega de oxígeno, evitándose así el fallo orgánico. En estos casos pueden estar indicados los coloides pero conociendo las limitaciones actuales.


  • CRISTALOIDES

 Soluciones balanceadas. Enfoque de Stewart sobre el impacto en el pH de las diferentes soluciones.
Reciben el nombre de soluciones balanceadas aquellas que tienen una composición iónica más parecida al plasma.
El mal llamado suero fisiológico, favorece la aparición de acidosis hiperclorémica. Su pH es muy ácido, aunque el impacto de una determinada solución intravenosa parece que no depende tanto del pH como de “diferencia de iones fuertes”descrita por Stewart.

SID a= [Na + K + Mg + Ca] – [Cl + Lactato-]

La ecuación anterior determina el “SID aparente” (SID a) y su valor fisiológico es de 38 - 42 mEq conforme disminuye la diferencia de iones fuertes se incrementa la [H+] y disminuye el pH. Valores inferiores a 38 mEq se asocian a acidosis y los superiores a alcalosis.
Las soluciones balanceadas presentan un SID en rangos más fisiológicos



Acidosis hiperclorémica ¿ Sólo una cuestión de estética?
Aunque la acidosis hiperclorémica es conocida desde hace tiempo, solo recientemente se le ha otorgado la importancia debida, al comprobarse que esta alteración metabólica puede producir hipoperfusión esplácnica y vasoconstricción de la arteria renal, al actuar sobre los receptores A1 de adenosina, con disminución secundaria del filtrado glomerular.

Por ello, es altamente recomendable el uso de soluciones balanceadas como tratamiento de primera elección para la reposición de volumen en pacientes quirúrgicos, politraumatizados, pacientes con respuesta inflamatoria sistémica, cetoacidosis diabética y quemados.

jueves, 9 de febrero de 2017

Papel de la Ventilación mecánica no invasiva (VMNI) en la desconexión difícil

Dr. Enrique Zamora García. Coordinador de la Unidad de cuidados intermedios respiratorios. Servicio de Neumología. Hospital Universitario de La Princesa.


Definición de Desconexión (Weaning o destete respiratorio)
Es la reducción progresiva del soporte ventilatorio con el objetivo de extubar al paciente.
El retraso en la desconexión complica al 6% de los pacientes intubados, pero consume el 37% de los recursos de una unidad de cuidados respiratorios.

Criterios clásicos para iniciar la desconexión

  • Adecuada oxigenación (PaO2/FiO2 > 200 mmHg.)
  • FiO2 < 50%
  • PEEP < 10 cm. H2O
  • Adecuada ventilación alveolar (pH > 7,30 y PCO2< 50 mmHg.)
Los métodos habitualmente empleados, para valorar si el paciente puede ser extubado son:
  • Tolerancia durante 30 minutos  a respiración espontánea con tubo en "T", o
  • Respiración con "presión soporte" con apoyo mínimo (PEEP de 5 y PS de 7 cmH2O)

Las complicaciones de la Ventilación Invasiva, son:
       Neumonía asociada secundaria a ventilación
       Debilidad músculos respiratorios
       Patología de vía aérea superior.

El tiempo empleado en la desconexión oscila entre el 40-50% del total de la ventilación mecánica.

El clínico se va a encontrar con el dilema entre: los riesgos de intubación prolongada, que aumentará la morbi-mortalidad (neumonía asociada al ventilador) o una desconexión precoz o extubación fallida, que generarán una reintubación que también aumentará el riesgo de neumonía asociada al ventilador, prolongará el tiempo de intubación, ventilación y estancia en UCI, la necesidad de traqueotomía y la mortalidad.

Extubación fallida
Se define como la necesidad de reintubación en las siguientes 48-72 horas a la extubación.
Ocurre hasta en el 5-25% de las extubaciones, incluso con prueba de respiración espontánea (SBT) exitosa.


La reintubación aumenta riesgo de Neumonía Nosocomial, prolonga la duración de la ventilación, e incrementa la necesidad de traqueotomía, multiplicando por 10 la mortalidad.

Desconexión difícil: Cuando un paciente no tolera dos horas de respiración espontánea de tubo en T. Esto ocurre hasta en el 25% de los pacientes de una UCI y en el 40-60% de los EPOC que han requerido intubación y ventilación mecánica.

Ventilación Mecánica No Invasiva (VMNI) en el proceso de desconexión

La VMNI se ha empleado:
  1. Para acortar la Ventilación Invasiva en desconexión difícil
  2. Para prevenir una extubación fallida
  3. Para tratar la extubación fallida
1. Para acortar Ventilación Invasiva en desconexión difícil       
En aquellos pacientes que cumplen criterios para iniciar la desconexión, pero que no toleran más de 2 horas de respiración espontánea en T.
La utilización de VMNI en estos pacientes, sería con el fin de “Sustituir la Ventilación Invasiva por No invasiva en aquellos pacientes que están preparados para ser extubados pero no para que se les retire el Soporte Ventilatorio”

En una revisión sistemática de 2014 en la que se evaluaron 994 pacientes se concluye que la VMNI:
        Reduce la mortalidad
        Reduce la Neumonía
        No incrementa riesgo de reintubación
        Mayor beneficio en mortalidad en EPOC

2. Para prevenir una extubación fallida
Hablamos de extubación fallida cuando ocurre una reintubación en las siguientes 48-72 horas siguientes a la extubación.
La VMNI se ha utilizado de forma preventiva ante paciente con factores de riesgo para extubación fallida.

Factores de riesgo de extubación fallida, que se han manejado en los diferentes estudios, son:
Más de uno de los siguientes:
            - Fallo en más de un intento previo de destete
            - Insuficiencia cardíaca crónica
            - PCO2 > 45 mmHg después de la extubación
            - Más de una causa no cardíaca de comorbilidad
            - Debilidad esfuerzo tusígeno o estridor después de extubación
Alguno de estos:
              -  Edad mayor de 65 años
              -  Insuficiencia cardíaca como causa de Intubación
              -  APACHE II  > 12 en el      momento de la extubación
              - Enfermedad respiratoria crónica y hipercapnia durante el ensayo de respiración espontánea

En un metaanálisis de 2007 se observa que usar VMNI para prevenir extubación fallida se observó que:
VMNI en paciente con factores de riesgo de extubación fallida:
     -Disminuye de forma significativa la tasa de reintubación.
     -Disminuye la mortalidad en UCI
     -No disminuye la mortalidad hospitalaria

En el trabajo de Ferrer de 2009 en pacientes hipercápnicos, encuentra diferencias significativas en mortalidad, además de menores fallos respiratorios post-extubación:

Un reciente trabajo español concluye que los pacientes hipercápnicos son los que más van a necesitar VMNI en la extubación, ya que en sus conclusiones, refleja que:
       VMNI es útil en la desconexión de pacientes crónicos
       La hipercapnia a pesar de VM a la admisión es el principal predictor de la necesidad de VMNI durante la desconexión.

Sin embargo la VMNI preventiva de forma generalizada no se recomienda, ya que no hay evidencias de que presente una ventaja en pacientes no seleccionados, que no cumplan alguna de las características para extubación difícil, de las que se ha expuesto.

3. Para tratar la extubación fallida
Dos trabajos, ya clásicos demostraron que la VMNI, para tratar una insuficiencia respiratoria establecida postextubación, no es útil, incrementado incluso en el trabajo de Esteban et al, la mortalidad, al retrasar la intubación de estos pacientes, aunque análisis posteriores cuestionaron que fuera por un retraso en la intubación y esgrimieron otras causas como un exceso de secreciones, debilidad muscular, etc.
También trabajos posteriores han esgrimido que en pacientes hipercápnicos (pacientes con enfermedades respiratorias crónicas) puede intentarse rescatarles con VMNI, antes de reintubar en centros con experiencia y vigilancia extrema.
Un factor que parece influenciar el éxito de la tratamiento es el tiempo, es decir, iniciar VMNI al poco tiempo de extubar parece ser mucho más eficaz que esperar 12 o 24 horas tras la extubación del paciente para iniciarla.

CONCLUSIONES
Con las evidencias actuales y a modo de resumen, podemos decir que el papel de la VMNI en el proceso de desconexión sería el siguiente:
  • En la desconexión precoz, sobre todo en pacientes EPOC,  y en centros con amplia experiencia.
  • En la extubación programada, para prevenir una extubación fallida, en pacientes con alto riesgo de recurrencia de fallo respiratorio (mayores de 65 años, EPOC, Insuficiencia cardíaca, varios intentos fallidos de extubación)
  • No se debe utilizar en la insuficiencia respiratoria post-extubación, establecida en pacientes no EPOC. Sin embargo, en pacientes EPOC, centros con experiencia y con monitorización estrecha, puede emplearse, antes de re-intubación.